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Llega la esperanza

03/01/2015

Por: EDITORIAL

Es lo que les ha ocurrido a muchos cucuteños que, de acuerdo con los estudios del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), encontraron durante el año pasado el empleo que les fue esquivo durante muchos meses.

Tantos meses pasaron, que durante años Cúcuta estuvo siempre en las estadísticas entre las dos ciudades con mayor desempleo, turnándose el último puesto con Quibdó, y en algunas ocasiones con Florencia, como las tres capitales con los más altos índices. En lo que nunca le ganaron a Cúcuta fue en el campo del subempleo, pues siempre tuvo las mayores cifras, por razón, qué duda queda, del comercio de bienes de contrabando.

Ahora, Cúcuta es la cuarta ciudad con más desempleo, una posición que significa un ascenso en las estadísticas oficiales, aunque de todos modos continúa en la zona de los potencialmente muy graves problemas sociales.

Por fortuna, el sector de la construcción, en especial de vivienda, se ha reactivado por iniciativa de la empresa privada y del sector público, y en consecuencia, cientos de puestos de trabajo han sido creados y sostenidos formalmente a lo largo de los meses.

Con una variación de 9,8 por ciento, la construcción fue el sector económico que más jalonó el empleo a nivel nacional y de Cúcuta, y es sobre este aspecto que descansa parte de la explicación de por qué la ciudad ya no es la de mayor desempleo.

Un año atrás, la ciudad registraba 19,5 por ciento de desocupación, cifra que, muy lenta pero seguramente logró bajar a 12,1 a lo largo de 2014, gracias en buena parte a los planes oficiales de obras públicas.

Es posible que en una próxima medición la situación se aprecie de mejor forma, por razón de los centenares de puestos de trabajo temporales, 1,500, para ser precisos, que creó el gobierno Nacional con el doble objetivo de colaborar con los desempleados y de mejorarle la cara física a esta ciudad. Estos empleos no alcanzaron a ser incluidos en el estudio trimestral del Dane.

La de 12,1 por ciento de desempleo es la cifra más baja de Cúcuta en los últimos cinco años (en noviembre de 2009 fue de 11.2 por ciento), según el Dane, que también habla del crecimiento de la manufactura local como una de las fuentes de creación de empleo.

La nueva realidad del empleo en Cúcuta se conoce en un momento oportuno, pues coincide con el anuncio de Venezuela de que su economía entró en profunda recesión, una situación que afectará a miles de personas que no tienen ingresos suficientes para enfrentarse a precios cambiantes y a escasez.

Muchas de esas personas buscarán salida en Colombia, y aunque Cúcuta no les ofrece la posibilidad de ser su solución laboral y económica, las permitirá campear, por un tiempo, la carencia de medios. Y esa presión podría, en ciertos niveles laborales, afectar a los cucuteños empleados. Siempre, cuando llegan inmigrantes, hay empresarios que los buscan y emplean irregularmente, a cambio de salarios más bajos de lo ordenado por ley.

De todas maneras, cuando la desocupación disminuye, la economía se vigoriza, y a su vez genera más empleo. Este circuito arroja como resultado mejores niveles de consumo y, como consecuencia, mejores niveles de vida para la población, y se convierte en un estímulo permanente para todos los sectores de la economía, una situación que se ha caracterizado en Cúcuta por un estancamiento notorio y una razón de queja de la ciudadanía hacia el gobierno.

Por fortuna, las señales son esperanzadoras… 

Tomado de La Opinión

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