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El Congreso de Paz

26/04/2017

Por: Luis Sandoval

Ya señalé aquí, hace unas semanas, que comparto la lectura de coyuntura crítica que vive el país y que ella afecta la suerte del proceso de paz. Hasta las tragedias naturales acentúan la percepción de circunstancias difíciles de manejar. A ello se le suma la creciente complejidad de la situación venezolana que nos toca y afecta directamente.

Pero no puede ser la perplejidad lo que predomine. La sociedad, las autoridades, los partidos y movimientos, no podemos dudar del norte que ya hemos tomado con total acierto: salir de la guerra y empeñarnos en construir la paz. El mundo entero celebra ese acierto. El 27 de abril en la población española de Gernika se otorgará premio a la Mesa de La Habana, Gobierno y Farc, por la proeza de hablar y llegar a acuerdos de paz. Donde parece no estamos claros es aquí en nuestra propia tierra.

Pero hay muchísima gente, numerosos actores regionales y nacionales decididos a crear una situación política nueva, un ambiente distinto, una posibilidad inédita para el país. Se ha preparado desde diciembre un Congreso Regional y Nacional de Paz que se realizará los días 27 a 29 de abril. El 27 y 28, en ciudades regionales y del exterior y el 29, en Bogotá, Capitolio Nacional.

Este Congreso será el comienzo de un gran diálogo nacional para suscribir un pacto nacional por la vida y por la paz. Necesita el país que el mandato del artículo 22 de la CP se cumpla plenamente. Que la paz como bien público que es se asuma como asunto de todos y no solo de algunos sectores. Para ello este Congreso pondrá en alto como gran vértice de convergencia la vida. Necesitamos la paz para que florezca la vida. La vida, la propia y la ajena, ha de ser la gran causa de todos los ciudadanos y ciudadanas cualquiera que sea su ubicación ideológica o su interés económico.

El Acuerdo Final de La Habana (Teatro Colón, 24 de noviembre de 2016) dice en su numeral 3.4.2 (pág. 80): “El anhelo del país de alcanzar una paz estable y duradera se funda en el reconocimiento de la necesidad de superar el conflicto armado… El Gobierno Nacional y el nuevo movimiento político que surja del tránsito de las Farc-Ep a la actividad política legal, se comprometen a promover un pacto político nacional…. Este Pacto Político Nacional que deberá ser promovido desde las regiones y sobre todo en las más afectadas por el fenómeno, busca hacer efectivo el compromiso de todos los colombianos/as para que nunca más se utilicen las armas en la política, ni se promuevan organizaciones violentas como el paramilitarismo…”.

Por este importante referente se ve que el agua se toma muy arriba. El Pacto no es del Gobierno y las Farc solamente, el Pacto es abierto a todo el país, para que todos ganen, sobre todo las regiones que más han padecido el conflicto, por eso el pacto es regional/nacional. El Pacto no es solo para asegurar que se cumplan los acuerdos de La Habana, es para que la paz sea integral y completa, incluye el proceso que se adelanta en Quito con el Eln.

El Gobierno, a través del vicepresidente Óscar Naranjo, y la insurgencia de las Farc, a través del dirigente Pablo Catatumbo, tienen previsto dar pasos próximamente para concretar la vía del Pacto. Es una fortuna que un Congreso de Paz realizado por iniciativa ciudadana prepare el terreno para que se abra camino en esta víspera del 2018 la idea de Pacto Regional/Nacional de Paz.

Columnista: Luis Sandoval

Tomado de EL TIEMPO

@luisisandoval