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Defensa de la soberanía

24/06/2015

Por: Canciller María Ángela Holguín

La defensa de la soberanía y, en general, la política exterior y la diplomacia son una tarea fundamental para cualquier gobernante. En la administración del presidente Santos hemos demostrado haber asumido la responsabilidad que nos asigna la Constitución de defender los intereses nacionales.

En relación con Nicaragua, los colombianos saben que ante la sentencia de la Corte Internacional de Justicia de noviembre del 2012 –emitida al final de un proceso de 11 años, en el cual este gobierno solo participó en las etapas finales– hemos actuado con firmeza en diversos frentes: adoptamos un paquete de medidas específicas dirigidas a mejorar la situación de los pobladores del archipiélago; diseñamos y pusimos en práctica una estrategia jurídica integral para hacerle frente a la situación derivada de la sentencia, y nos hemos asegurado de que el país tenga la mejor defensa posible ante la Corte, enfrentados como estamos a dos demandas adicionales que presentó Nicaragua contra Colombia en septiembre y noviembre del 2013. El año próximo conoceremos los primeros resultados de estos nuevos procesos; hasta entonces, creo que es contraproducente especular al respecto.

En el caso de Venezuela, con motivo de la reciente expedición de un decreto mediante el cual se toman medidas unilaterales en relación con los espacios marítimos en disputa con Colombia, quiero ser muy clara. En cuanto el Gobierno conoció el contenido del decreto expedido por el Gobierno de Venezuela nos pusimos a estudiarlo con detenimiento, levantamos los mapas del caso para verificar las coordenadas y acto seguido procedimos a formular una firme protesta al Gobierno venezolano. Protestamos por la expedición del decreto y además solicitamos al Gobierno de Venezuela una rectificación y corrección del mismo a la mayor brevedad. Esperamos la respuesta para determinar las acciones por seguir, pues dependerán del contenido de dicha respuesta.

Por la importancia de nuestras áreas marítimas y por conocer los detalles del diferendo con Venezuela, el cual se ha mantenido durante varias décadas, hemos actuado con responsabilidad y con conocimiento, y tomándonos el tiempo necesario. Improvisar no asegura la defensa plena de nuestros derechos soberanos. De ahí que estemos actuando con total seriedad para manejar este tema y lograr la rectificación del decreto expedido.

La protesta diplomática era el mecanismo que correspondía. Este es el más alto reclamo que un país le puede hacer al otro por las vías diplomáticas. Nuestra comunicación se basa en el hecho objetivo de que con la expedición del decreto Venezuela está infringiendo una norma del derecho internacional. Las acciones unilaterales en la delimitación marítima cuando hay Estados vecinos que también tienen derechos y reivindicaciones no son válidas en el derecho internacional. Las delimitaciones deben hacerse obedeciendo las normas internacionales.

En los últimos días, a raíz de esta situación, he escuchado voces que piden la ratificación de la Convención sobre el Derecho del Mar de 1982. Sobre esto quisiera recordar que Venezuela no es parte en esa convención y por lo tanto Colombia no derivaría ningún beneficio inmediato de esa acción, la cual sí podría tener repercusiones delicadas en otras situaciones y frente a otros países.

Las cuestiones relacionadas con nuestra soberanía y nuestra jurisdicción marítima tienen la máxima importancia para la Cancillería y para el gobierno del presidente Santos. Seguiremos manejándolas con firmeza y claridad, y también con la prudencia y discreción que son imprescindibles para encontrar soluciones duraderas que beneficien los intereses y derechos de Colombia. 


María Ángela Holguín
Ministra de Relaciones Exteriores de Colombia

Tomado de EL TIEMPO www.eltiempo.com

Foto: EL TIEMPO