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¿Por qué no reconocer la realidad? 

23/06/2015

Por: Jorge Andrés Riaño

Quizá dejándome llevar por el agite de una ciudad que se mueve con rapidez o quizá por la necesidad de estar en contacto con las nuevas tecnologías y de las comunicaciones, deje que me absorbiera el mundo digital y como consecuencia logre apartarme de la realidad que me circunda y pase a vivir en un mundo aparente, donde la noticia y los hechos se comunican a través de un tweet, o a lo sumo en un mensaje de WhatsApp, que si bien me hace sentir que estoy  informado, no me permite reflexionar sobre lo que acabo de leer  y la realidad se convierte en un mero espejismo informático.

A ello se suman los comentarios sin profundidad y sin un sustento valido,  que provienen de aquellos que recorren de una manera u otra, el mismo camino que yo he transitado, el de la desinformación, pero además con un ingrediente adicional como es el de no corroborar la noticia, que no permite que la persona observe los cambios que ocurren a su alrededor por más evidentes que estos sean.

Ese es el espacio en el que nos movemos una gran cantidad de Colombianos en esta época, sino la gran mayoría, pero por fortuna ocurren hechos especiales o inesperados, que cumplen con la función de traernos nuevamente a la realidad y eso me ocurrió al escuchar las declaraciones del Presidente Santos, al asegurar que ya estamos en el posconflicto, esa frase mágica se convirtió en  el detonante que activó nuevamente mis sentidos y me encontré con la realidad que tanto había esquivado por cuenta de los que tergiversan la noticia y que su meta es hacer que se ignore el nuevo país que se está formando.De hecho ya estamos viviendo el posconflicto, vemos que la paz no es esquiva a nuestro país, vemos que las solas conversaciones de La Habana y a pesar de los actos de violencia que aún cometen las Farc y otros grupos al margen de la ley y del dolor que causan, Colombia cambia permanentemente para bien, de la mano de un gobierno de carácter social, que su prioridad es pagar la deuda que se ha acumulado durante muchos años con los más necesitados y aun con todos los estamentos que componen esta gran Nación.

Levantemos la mirada por un instante y reconozcamos la Colombia de vivienda digna y gratuita para los que no tienen techo, la Colombia que se desarrolla en infraestructura vial, la Colombia más educada con mejores colegios y el “Ser pilo Paga” y docentes profesionales mejor capacitados. En fin, la Colombia que ya ve los beneficios del posconflicto.

Jorge Andrés Riaño

Politólogo